La noche ha caído sobre Mallorca y, con ella, un manto de frío que nos ha dejado a todos temblando. Durante las primeras horas del día, la isla se despertó cubierta por una capa de gelidez y nieve. No es común ver este espectáculo en nuestras tierras, pero esta vez el termómetro nos recordaba que el invierno está aquí.
Un aviso para los desprevenidos
A partir de medianoche, la isla se puso en alerta amarilla debido a las temperaturas que se han aventurado a caer por debajo de cero. Mientras algunos disfrutaban de la magia de la noche de Reyes, otros tenían que lidiar con las consecuencias del frío extremo. Y es que no hay nada como unos días así para apreciar un buen chocolate caliente o un abrigo bien grueso.
Por otro lado, el mercado inmobiliario sigue su propia batalla, donde los precios continúan disparándose sin compasión; ya nadie habla de viviendas asequibles cuando el precio medio supera los 4.000 euros en las compraventas. ¡Menuda locura! ¿Cómo se supone que podemos hacer frente a esto? La realidad es dura para muchos residentes que luchan día a día por mantener su hogar.
Mientras tanto, en Palma, hemos visto cómo las autoridades detienen a individuos por amenazar con un cuchillo en bares locales, recordándonos lo complicado que puede llegar a ser nuestro entorno diario. Sin duda, estos son tiempos inciertos donde cada noticia parece más alarmante que la anterior.
Aunque entre tanto caos y frialdad aún hay espacio para la esperanza; Costitx está restaurando su órgano histórico para recuperar esas melodías del pasado. Quizás sea hora de dejar atrás lo negativo y enfocarnos en construir un futuro más cálido y acogedor para todos nosotros.

