El pasado 30 de diciembre, el PP y Vox dieron luz verde a los presupuestos del Consell de Mallorca, pero hay algo que ha dejado a muchos con un mal sabor de boca: no se destinará ni un solo euro para el traslado de residuos desde Eivissa. Y es que, mientras nosotros seguimos luchando por un futuro más sostenible, ellos parecen más interesados en otras prioridades.
La situación actual y sus implicaciones
No es la primera vez que vemos decisiones como estas. En las Islas Baleares, comprar una vivienda ya es un lujo reservado para unos pocos; así que imaginarse qué pasará si seguimos tirando a la basura nuestras responsabilidades medioambientales… Es preocupante. Mientras tanto, las palabras del diputado de Vox, Jorge Campos, resuenan en la comunidad: «Serán todos al mismo lugar, hemos de aprovechar la ocasión». ¿Aprovechar qué? Quizás sea hora de preguntarnos qué futuro queremos construir.
Aunque suene duro, esta falta de acción nos afecta a todos. No podemos quedarnos cruzados de brazos mientras se desatienden problemas tan importantes como el tratamiento adecuado de nuestros residuos. Las balas pasan volando y en vez de actuar, parece que preferimos seguir hablando sin llegar a ninguna parte.

