Era una noche como cualquier otra en Costitx, donde la música y las risas llenaban el aire. Sin embargo, lo que debería haber sido una celebración acabó convirtiéndose en una pesadilla. Una mujer, cuya identidad aún se mantiene en reserva, ha resultado gravemente herida tras ser apuñalada por su expareja. Un acto violento que deja a todos con un nudo en el estómago.
Un grito de alerta para nuestra comunidad
La noticia se esparció rápidamente entre los vecinos, muchos de los cuales no podían creer que algo así pudiera suceder aquí. “No puede ser”, decían unos a otros, con incredulidad pintada en sus rostros. Este tipo de agresiones nos recuerda que la violencia machista sigue siendo un problema latente y muy real en nuestras calles.
En un rincón del pueblo, mientras algunos intentaban procesar lo ocurrido, otros se preguntaban qué más tendría que pasar para que todos abriéramos los ojos ante esta situación crítica. La angustia y la rabia se mezclan; necesitamos actuar antes de que sea demasiado tarde.

