Recorrer la historia de Palma es como abrir un libro lleno de relatos. Imagina iniciar tu aventura en el castillo de Sant Carles, un guardián que ha visto pasar siglos y ha sido testigo de tantas historias. Desde allí, el camino nos lleva hacia el faro de Portopí, otro centinela que ilumina las noches palmesanas y guía a quienes navegan por sus aguas.
Un viaje entre historia y comunidad
No se trata solo de edificios antiguos; estas estructuras son parte de nosotros, son ecos del pasado que resuenan en nuestra vida diaria. Pero, ¿qué pasa con los retos actuales? La comunidad se enfrenta a problemas que parecen más urgentes que nunca. Por ejemplo, el monocultivo turístico está tirando a la basura lo que alguna vez fue un esplendor natural y cultural.
Además, no podemos ignorar las voces críticas que surgen cada día. Hay quienes claman por una Palma más viva, donde la tradición se combine con la modernidad sin perder su esencia. Con cada paso en esta ruta, no solo estamos caminando sobre piedra; estamos pisando historias llenas de vida, amor y lucha por lo nuestro. Y así seguimos, explorando lo que significa ser parte de esta ciudad vibrante y llena de sorpresas.

