En el corazón de Palma, la Plaça Major está a punto de sufrir una metamorfosis que promete cambiar la experiencia de los palmesanos. La reubicación del aparcamiento, nuevos miradores en la Rambla y una moderna fachada son solo algunas de las mejoras que se están planificando.
Un cambio necesario para todos
Los vecinos, preocupados por el futuro de su ciudad, no han dudado en alzar la voz. “Si seguimos así, dentro de poco Palma parecerá Hong Kong”, comentan con desánimo. Muchos temen que el monocultivo turístico tire por la borda lo auténtico de nuestra isla. Y es que ya hemos visto cómo el viento sopla fuerte en estos tiempos inciertos.
No obstante, también hay quien defiende estas iniciativas como pasos hacia adelante. Desde Cort aseguran que todo se hace pensando en los intereses de la comunidad. “Queremos un espacio más accesible y atractivo para todos”, declaran. Sin embargo, entre tanto optimismo, surgen dudas sobre si realmente se escuchará a quienes viven aquí a diario.
A medida que avanza esta transformación, lo único claro es que Palma está cambiando y nosotros debemos estar listos para adaptarnos a este nuevo paisaje urbano. ¿Estamos preparados para ello? Solo el tiempo lo dirá.