En el contexto actual, donde el sistema educativo parece más una montaña rusa que un camino claro, la noticia de que Educación va a diseñar un convenio laboral autonómico para las trabajadoras de escoletas es como un rayo de esperanza. Las educadoras, esas heroínas anónimas que día tras día se enfrentan a retos inmensos, necesitan más que nunca que se les reconozca su labor.
La realidad es que hemos visto cómo muchas aulas han cerrado y los recursos escasean. Este convenio no solo podría mejorar sus condiciones laborales, sino también ofrecerles la dignidad que merecen. ¡Es hora de dejar atrás ese monocultivo turístico y empezar a cuidar lo nuestro! Las voces en la comunidad claman por un cambio real y palpable.
Una respuesta necesaria ante la precariedad
No podemos ignorar lo que está sucediendo en nuestros colegios e institutos. La SIAU ha denunciado el cierre de aulas, mientras algunos todavía discuten sobre planes lingüísticos obsoletos. En medio de este caos, surge esta propuesta como una respuesta necesaria a la situación de precariedad en los servicios sociales.
Apostemos por una educación inclusiva y equitativa. Si queremos avanzar hacia un futuro mejor para nuestras niñas y niños, necesitamos poner en valor a quienes están detrás del pupitre cada día.