La ciudad de Inca, en las Baleares, se ha convertido en el epicentro de un clamor popular. Este fin de semana, miles de ciudadanos han decidido salir a las calles para mostrar su rechazo a una tradición que muchos consideran arcaica y cruel: la corrida de toros. Y es que, ¿cuánto tiempo más vamos a seguir tolerando esta barbarie?
La indignación no solo proviene de los amantes de los animales; cada vez son más las voces que se levantan desde diferentes rincones de la sociedad. «No podemos permitir que el sufrimiento sea parte del espectáculo», decía uno de los organizadores mientras preparaban pancartas llenas de mensajes directos y claros. La comunidad se siente unida en este propósito, dejando claro que ya es hora de dar un paso adelante.
Una lucha por la dignidad animal
Las calles estaban abarrotadas y el ambiente era electrizante. Los gritos contra la tauromaquia resonaban con fuerza mientras marchaban juntos, mostrando que este no es solo un problema local, sino una cuestión global. Muchos llevaban camisetas con frases como “No más sangre” o “Los toros no son entretenimiento”, demostrando así su compromiso con una causa mayor.
No hay duda: Inca ha decidido tomar partido y dar voz a quienes no pueden hablar. Con cada paso en la marcha, queda claro que la defensa del bienestar animal está ganando terreno entre nosotros. Y aunque algunos intenten mantener estas tradiciones desfasadas, hoy estamos aquí para decir basta.