En un mundo donde las tragedias parecen no tener fin, hay historias que nos llegan al corazón. Joanfra Farreras, un hombre comprometido y apasionado por su labor, ha compartido en una reciente entrevista algo que lo toca profundamente: los rescates de niños. Él mismo dice que son esos momentos los que más le afectan, porque detrás de cada pequeño hay una familia, una vida que merece ser salvada.
La realidad de los rescates
A veces, la vida nos lanza situaciones desgarradoras y el trabajo de rescate se convierte en un verdadero desafío emocional. Joanfra no solo es un profesional; es alguien que siente y vive cada momento intensamente. En sus palabras resuena la tristeza por aquellos a quienes no se puede ayudar a tiempo. ‘Es devastador’, confiesa mientras recuerda algunos casos. ‘Ver a un niño en peligro es algo que nunca se olvida.’
Esta humanidad palpable en su voz nos invita a reflexionar sobre cómo las tragedias pueden afectar a cualquiera de nosotros. No somos ajenos a la angustia ajena; cada historia cuenta y cada vida importan.