La Asociación de Consumidores de Baleares, conocida como Consubal, ha decidido no acudir al Consell de Consum. Y es que, después de tantas peticiones y reclamaciones que han caído en saco roto, han optado por dar un paso al lado. ¿Quién puede culparles? Es frustrante ver cómo sus voces no encuentran eco en un sistema que debería estar para defender los derechos de todos nosotros.
Un silencio ensordecedor
El silencio del Consell ha sido ensordecedor. En lugar de buscar soluciones y escuchar las inquietudes que afectan a tantos ciudadanos, parece que prefieren mirar hacia otro lado. Como si las demandas fueran simples murmullos en la brisa. La indignación crece entre los consumidores, quienes sienten que su confianza se está desmoronando como un castillo de naipes.
En este contexto, Consubal lanza un mensaje claro: no piensan ser parte del juego donde solo se ignoran las necesidades de la gente. Y así, con su decisión firme, nos recuerdan la importancia de hacer ruido cuando lo necesario se queda sin respuesta. Porque al final del día, todos merecemos ser escuchados.