¡Qué emocionante es ver cómo Alcúdia se convierte en el primer municipio de Mallorca en dar el paso hacia la sostenibilidad! Con la llegada de las galeras eléctricas, esa imagen tan típica de ver vehículos tirados por caballos va quedando atrás. Y no es solo un cambio estético; es una revolución que nos invita a reflexionar sobre nuestro impacto en el medio ambiente.
A medida que la ciudad avanza, también surgen preocupaciones. No podemos dejar de pensar en lo que significa este cambio para los excursionistas y amantes de la naturaleza. Desde la semana que viene, aquellos que se aventuren al Gorg Blau o al torrent de Pareis deberán tener cuidado, ya que las condiciones pueden volverse peligrosas. Es una advertencia clara: ¡no juguemos con la naturaleza!
Un futuro más limpio y responsable
En medio de esta transformación, hay voces críticas que levantan la mano para señalar otros problemas urgentes. Por ejemplo, MÉS per Palma ha lanzado duras acusaciones al PP por lo que consideran una destrucción del patrimonio. Hablan de Son Bordoy en el Molinar como una “onda de cemento” destinada a beneficiar a promotores inmobiliarios. ¿Es esto lo que queremos para nuestra isla? La comunidad merece ser escuchada.
Mientras tanto, estamos esperando con expectación el eclipse lunar del viernes; un fenómeno natural fascinante que nos recuerda lo pequeños que somos ante la inmensidad del universo. Pero no olvidemos mirar también hacia nuestro entorno local y actuar en consecuencia.