La situación de la vivienda en las Baleares se ha vuelto insostenible y el sector inmobiliario no puede seguir mirando hacia otro lado. Con un incremento vertiginoso del 495% en la competencia por cada alquiler en Palma desde antes de la pandemia, es evidente que necesitamos respuestas urgentes. La presidenta Armengol ha levantado la voz, denunciando la dramática crisis que estamos viviendo. Y es que, ¿cómo podemos permitir que nuestra gente se quede sin un techo?
Un grito a la acción
Las ciudades como Palma y Eivissa han salido a las calles, uniéndose a una manifestación nacional “contra el negocio de la vivienda”, un problema que nos afecta a todos. Porque no se trata solo de números o estadísticas; se trata de vidas. La indignación crece al ver cómo el acceso a una vivienda digna se convierte en un lujo, mientras los precios siguen disparándose.
Aquí hay algo claro: necesitamos medidas efectivas ya. Un decreto para desbloquear suelo y permitir construir 20.000 nuevos hogares suena bien sobre el papel, pero ¿será suficiente? La realidad es que muchos sienten que sus esperanzas están siendo tiradas a la basura.
Así que aquí estamos, preguntándonos: ¿qué soluciones concretas está dispuesto a ofrecer Pedro Sánchez? En este contexto tan complicado, esperamos respuestas claras y acciones decisivas. No podemos quedarnos parados mientras tantos luchan por encontrar un lugar donde vivir.