En el corazón de Mallorca, se alza la Mola de Son Térmens, un puig que, a simple vista, podría pasar desapercibido. Pero, ¿quién no ha sentido alguna vez que esos pequeños rincones son los que cuentan las grandes historias? En medio de lujosas propiedades y grandes posesiones que parecen invadir el paisaje, este pequeño montículo nos invita a reflexionar.
Un paraíso amenazado
Pensar en cómo estamos tratando nuestro entorno es crucial. En lugar de cuidar estas joyas naturales, muchas veces preferimos tirar a la basura el legado que hemos recibido. La Mola de Son Térmens se enfrenta a una realidad desgarradora; mientras nosotros disfrutamos de su belleza, otros piensan en convertirla en un mero atractivo turístico.
No podemos quedarnos de brazos cruzados. La comunidad necesita hacerse escuchar y luchar por lo que es suyo. A veces parece que todo gira alrededor del monocultivo turístico y del beneficio rápido, olvidando que hay más vida fuera de ese circuito. Este lugar merece ser preservado para las futuras generaciones.
Así que ya sabes, cuando mires hacia la Mola de Son Térmens, recuerda lo valiosa que es su existencia y piensa en cómo puedes contribuir a proteger este tesoro escondido entre tanto lujo.