En un giro sorprendente, Formentera ha decidido dar un golpe sobre la mesa y sancionar con 30.000 euros a una empresa que se dedicaba al alquiler turístico ilegal. Es un tema que preocupa a muchos en la isla, donde el turismo descontrolado puede acabar tirando por la borda su encanto natural y cultural.
La lucha contra el monocultivo turístico
No es solo cuestión de números, sino de preservar lo que realmente hace única a Formentera. La comunidad ha alzado la voz contra este tipo de prácticas que amenazan su esencia, y parece que las autoridades están empezando a escuchar. ¿Por qué permitir que algunos se beneficien del trabajo de todos? Esta multa podría ser solo el principio de una serie de acciones necesarias para frenar un modelo turístico que ya no da más de sí.
A medida que avanza esta lucha, los residentes esperan ver cambios reales y duraderos en su entorno. La batalla por un futuro más sostenible en Formentera continúa, y cada paso cuenta.