En una carta que resuena con la desesperación de muchos, diversas entidades sociales han decidido plantarse ante el fenómeno de la masificación turística. «No necesitamos más turistas, sois la fuente de nuestro problema», es un grito que no solo expresa frustración, sino también una llamada a la acción.
A medida que las calles se llenan de visitantes y los precios suben como la espuma, surge una sensación de pérdida. La Federación Hotelera ha recibido críticas por su falta de valentía al enfrentar este desafío. Uno de los más críticos ha sido Escarrer, quien no se ha cortado en señalar que estamos viviendo una etapa donde el monocultivo turístico amenaza nuestra identidad y calidad de vida.
Nuestra realidad frente a sus decisiones
Parece que el PP se queda solo defendiendo las medidas adoptadas por Prohens, mientras voces del pueblo claman por un cambio. La indignación crece en cada rincón, ya sea hablando del legado oscuro del franquismo o denunciando situaciones absurdas como un banco que no acepta documentos en catalán: «Me dijeron que o en castellano o nada». En estos tiempos, nos resulta esencial recordar que nuestra cultura y derechos deben ser defendidos con firmeza.
No podemos quedarnos callados; debemos alzar nuestras voces para reclamar lo que nos pertenece. Porque si algo hemos aprendido es que somos nosotros quienes debemos cuidar nuestro hogar. Y esa batalla empieza ahora.