En las Baleares, el incremento del 18% en la construcción de pisos suena a música para los oídos, pero, ¡vaya!, no es suficiente. Los arquitectos han alzado la voz y advierten que este crecimiento es “totalmente insuficiente”. ¿Por qué? Porque el futuro nos espera con la necesidad de 58.000 nuevos hogares en los próximos 15 años. Una cifra alarmante que, si lo pensamos bien, pone de relieve cuán lejos estamos de solucionar la crisis de vivienda.
¿De qué sirve construir si no es suficiente?
El Banc del Tiempo de Sencelles ha sido claro: la movilización por el derecho a una vivienda digna hace un año “no ha servido para nada”. A veces parece que nuestras protestas se disuelven en el aire, y mientras tanto, la gente sigue buscando un techo bajo el cual vivir. No podemos quedarnos con los brazos cruzados.
Aparte de esto, tenemos situaciones preocupantes: una inmobiliaria alemana acaba de vender una finca en Esporles por 26 millones de euros, mientras aquí luchamos para poder pagar un alquiler. Es hora de cuestionar cómo se están repartiendo las ayudas y quiénes son realmente los beneficiarios. Se habla incluso que hay quienes se llevan hasta el 35% de las ayudas destinadas a explotaciones agrarias.
No sé vosotros, pero esta situación me preocupa profundamente. La brecha entre lo que necesitamos y lo que realmente se está haciendo parece cada vez más amplia. Y aunque todos queramos celebrar esos números positivos en la construcción, debemos tener claro que sin un plan real y efectivo seguiremos tirando nuestros sueños a la basura.