En medio de debates históricos que parecen no tener fin, surge una pregunta que nos ha hecho reflexionar: ¿Cristòfol Colom, el navegante que cambió el rumbo de la historia, realmente tenía raíces en Mallorca? Este tema ha encendido pasiones y opiniones encontradas entre los isleños, quienes sienten un profundo orgullo por su herencia cultural.
Un legado en cuestión
A medida que se desentierra la historia, muchos se preguntan si estamos ante un simple mito o ante una realidad innegable. Mientras algunos defienden a capa y espada que Colom es parte de nuestra identidad, otros critican cómo se ha manipulado su figura para satisfacer intereses políticos y turísticos. Y es que no podemos ignorar la necesidad de mirar hacia atrás y cuestionar lo que nos han enseñado.
La indignación crece entre aquellos que ven cómo su tierra está llena de placas solares impuestas sin previo aviso, mientras sus voces quedan ahogadas en un mar de decisiones ajenas. Aquí hay algo claro: no podemos permitirnos tirar a la basura nuestra historia, ni dejarla en manos de quienes solo buscan aprovecharse del monocultivo turístico. Así que abramos los ojos y reconozcamos nuestras raíces; porque al final del día, todos queremos saber quiénes somos realmente.