La situación del agua en las Baleares es cada vez más preocupante. En este mes de febrero, nos encontramos con unas reservas que están tres puntos por debajo de lo que teníamos el año pasado. ¿Qué significa esto para nosotros? Pues que la sequía sigue acechando y la necesidad de tomar medidas urgentes se vuelve más evidente.
Un grito a la conciencia colectiva
No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras nuestros recursos hídricos se van desvaneciendo. Cada gota cuenta y, aunque parezca un problema lejano, afecta a nuestras vidas diarias. Desde los agricultores hasta los hogares, todos sentimos el impacto de esta crisis. La falta de agua no solo pone en riesgo nuestros cultivos, sino también nuestra calidad de vida.
Es hora de actuar y no dejar que nuestras autoridades tiren este asunto a la basura como si fuera un tema menor. Necesitamos respuestas claras y acciones contundentes para garantizar que nuestras islas sigan siendo un lugar habitable para todos. El tiempo corre y no podemos permitirnos perder más oportunidades para cuidar lo que nos pertenece.