La isla de Mallorca, tan hermosa como problemática, se enfrenta a un nuevo desafío. Un grupo de vecinos y entidades ecologistas han decidido alzar la voz para pedir al Consell de Mallorca que suspenda la famosa carrera ciclista Mallorca 312. ¿Por qué? La respuesta es clara: temen que este evento masivo contribuya aún más a un modelo turístico que ya está desbordando sus límites.
Un grito por la sostenibilidad
A medida que el turismo crece sin freno en nuestras islas, con cifras récord que superan los casi un millón de visitantes más para 2024, las preocupaciones sobre el impacto ambiental se hacen cada vez más evidentes. “No podemos seguir tirando a la basura nuestra naturaleza por un evento que solo beneficia a unos pocos”, comentaba uno de los vecinos en una reunión reciente. Y es que no se trata solo de una carrera; es un símbolo del monocultivo turístico que ha ido transformando nuestros paisajes y comunidades.
Con noticias como el descubrimiento de 7.000 pisos turísticos ilegales, es evidente que algo no funciona. El Fòrum de la Societat Civil ha decidido no participar en las discusiones sobre sostenibilidad si las voces de la comunidad siguen siendo ignoradas. “Es hora de actuar antes de que sea demasiado tarde”, afirmaba otro miembro del colectivo, dejando claro que su lucha va más allá del deporte; busca preservar lo poco que queda intacto en esta isla mágica.