Hoy, el cielo de las Islas Baleares se viste de nubes grises que parecen presagiar un día más bien desapacible. Mientras tanto, en las Pitiüses, la lluvia amenaza con hacer su aparición, recordándonos que la primavera aún tiene sus caprichos.
Un día para quedarse en casa
¿Quién no ha sentido esa pereza al mirar por la ventana y ver cómo las gotas empiezan a caer? Este clima nos invita a refugiarnos bajo una manta con un buen libro o disfrutar de una película en casa. Pero no todo es tan sencillo. Muchos de nosotros nos preguntamos cómo afectará esto a nuestros planes de fin de semana. Las terrazas vacías y los paseos solitarios son un claro indicativo de que el tiempo puede ser un factor limitante en nuestras vidas sociales.
Además, mientras algunos disfrutan del sonido de la lluvia, otros enfrentan problemas por inundaciones y mal estado del suelo. La naturaleza tiene su manera de recordarnos quién manda aquí. Así que abrígate bien si decides salir; estos días también pueden traernos sorpresas agradables entre tanta nube.