El día de las Islas Baleares 2025 llegó cargado de emociones y recuerdos. Mientras el Gobierno se prepara para rechazar la condonación del deute, que según ellos es un menysteniment constant, los ciudadanos se concentran en lo que realmente importa: rendir homenaje a una figura emblemática como Francesc Antich. La atmósfera estaba impregnada de nostalgia y orgullo, reflejando el cariño que la comunidad siente por sus raíces.
Un vistazo al presente y al futuro
Pero no todo fue celebración; también hubo sorpresas y alarmas. Arqueólogos miraban con preocupación cómo se daba luz verde al parque fotovoltaico de Binissetí Vell. ¿Es esto un avance o una amenaza para nuestro patrimonio? La tensión crecía mientras los debates sobre sostenibilidad y desarrollo seguían su curso. Por otro lado, SFM anunció que reforzará la línea Palma-Inca durante marzo, una buena noticia para quienes dependen del transporte público.
Aunque el ambiente festivo reinaba, también había espacio para reflexionar sobre lo que está en juego. La serra de Tramuntana ha cambiado mucho desde el siglo XIX; ¿será esta transformación un regalo o una pérdida?
En medio de todo esto, la vida cotidiana sigue su curso: un hombre resultó herido en Artà tras caerle encima unas planchas pesadas. Y así es como, entre homenajes y noticias inquietantes, nos enfrentamos a la realidad insular: llena de contrastes pero siempre vibrante.