En un momento en el que el futuro de nuestros jóvenes se encuentra más incierto que nunca, FAPA Mallorca ha alzado la voz para pedir que se zonifique la escolarización en base a criterios de proximidad. ¿Por qué es tan importante? Porque los chicos y chicas de nuestra comunidad no deberían verse obligados a compartir piso con otros solo por no poder acceder a una educación cercana. Ni siquiera con un montón de trabajo será posible garantizar el futuro que realmente desean.
La necesidad de un cambio urgente
Estamos hablando de una situación crítica. Mientras muchos luchan por encontrar su lugar en el mundo laboral, otros tienen que lidiar con una realidad desalentadora: el monocultivo turístico, entre otras cosas, ha complicado aún más las oportunidades para las nuevas generaciones. A medida que el Govern se prepara para anunciar medidas fiscales como incrementar la tasa turística y subir impuestos a grandes tenedores, es hora de replantearse nuestras prioridades.
No podemos seguir ignorando las necesidades educativas, sobre todo cuando hay quienes afirman que “es un menysteniment constant” hacia los problemas reales que enfrentamos día a día. Es fundamental involucrar también a las entidades de la sociedad civil en este proceso, porque juntos somos más fuertes y capaces de proponer soluciones viables.
El camino hacia un sistema educativo más justo comienza aquí. Si no nos movilizamos ahora, corremos el riesgo de dejar atrás a toda una generación. Y eso sí que sería tirar todo esfuerzo y futuro por la borda.