En el corazón de Manacor, un viejo conocido está a punto de renacer. Hablamos del Hipódromo, un espacio que ha visto mejores días y que ahora se prepara para una reforma que promete devolverle la vida. Esta historia no es solo sobre caballos corriendo; es sobre revitalizar un lugar lleno de recuerdos y emociones para muchos.
Un cambio necesario
A medida que los planos se despliegan y las máquinas empiezan a moverse, la comunidad observa con esperanza. El objetivo es claro: convertir esta emblemática instalación en un centro multifuncional que beneficie a todos. Se busca crear un espacio donde no solo se celebren carreras, sino también eventos culturales, deportivos y familiares. ¿Acaso no es hora de dejar atrás el monocultivo turístico y abrirnos a nuevas experiencias?
Este cambio llega en un momento en que muchos necesitan más opciones para disfrutar de su tiempo libre. La idea es conectar a los vecinos con su entorno, ofreciendo actividades para grandes y pequeños. En definitiva, se trata de rescatar lo nuestro y ponerlo al servicio del pueblo.