El Paseo Marítimo, ese lugar que siempre ha sido sinónimo de paseos al atardecer y risas entre amigos, se enfrenta a una noticia que nos deja con el corazón en un puño. Los puentes que han formado parte de nuestra historia local están en la cuerda floja, listos para ser derribados en un acto que muchos consideran un verdadero sacrilegio. ¿Qué está pasando aquí?
Una decisión que duele
Las autoridades han decidido tirar a la basura años de historia y cultura por razones poco claras. Nos preguntamos: ¿es esto lo mejor para nuestra comunidad? Mientras algunos argumentan sobre la necesidad de modernizar la infraestructura, otros sienten que esto es un claro ataque al alma del Paseo. La cuestión es simple: ¿qué hay detrás de esta decisión?
En una conversación reciente con vecinos y comerciantes, las opiniones no podían ser más dispares. “No entiendo cómo pueden pensar que esto es progreso”, decía María, una vendedora local con más de veinte años en el sector. “Aquí hemos vivido momentos inolvidables; quitar estos puentes sería como arrancar una parte de nosotros”. Y tiene razón, porque cada rincón del Paseo cuenta una historia.
A medida que el debate continúa, lo único claro es que estamos ante una encrucijada. El futuro del Paseo Marítimo está en juego y todos tenemos algo que decir al respecto. No dejemos que este capítulo se escriba sin nuestra voz.