La figura de Elionor vuelve a estar en el centro del debate, reviviendo la controversia que acompañó a su padre, Felip VI, en sus años de juventud. Y es que no hay nada como un buen carnaval para desatar pasiones y opiniones encontradas. En Brasil, donde todo parece unirse en una explosión de colores y ritmos, las sombras del pasado se han hecho presentes, recordándonos momentos que muchos preferirían olvidar.
Un ejemplo que choca
Toni Cruanyes ha revelado recientemente por qué decidió hacer pública su homosexualidad: «Habría de ser un ejemplo». Esta afirmación resuena con fuerza en una sociedad que aún lucha por aceptar todas las orientaciones sexuales. Mientras tanto, otros temas candentes siguen surgiendo: el TSJ ha ordenado reducir las molestias a los vecinos en Menorca por la juerga nocturna. ¡Qué difícil es encontrar ese equilibrio entre diversión y respeto! Además, el PP ha decidido volver a contratar a El Casta y Jaume Anglada para celebrar el 150º aniversario del tren de Mallorca; lo cierto es que parece que algunos no quieren soltar viejas costumbres.
Por otro lado, la lucha por mantener nuestras tradiciones también está presente. Un instituto de Mallorca se empeña en preservar palabras como Aubaïna, babaina y eima. Pero volviendo al tema central, la actuación de Le Senne ha sido tachada como «desprestigiante» para el Parlamento, aunque él insiste en no dimitir. Es claro que estas historias nos muestran cómo la política puede ser un verdadero espectáculo lleno de giros inesperados.