En un mundo donde la lengua parece perder su esencia, hay quienes luchan con todas sus fuerzas por mantener viva la llama del català. Y no es que lo digamos nosotros; son los propios municipios quienes se están inventando estrategias para impulsar su uso en una sociedad cada vez más globalizada. ¿Se imaginan tener que pelear por algo tan básico como comunicarse en tu lengua materna? Pues eso es precisamente lo que está sucediendo.
La educación en juego
No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras algunos docentes, como Miquel Roldán, condenados por sus acciones, continúan al frente de las aulas. La exigencia ya está sobre la mesa: que el Estado actúe y proteja a nuestros estudiantes. Porque, ¿qué tipo de mensaje estamos enviando si permitimos que quienes han fallado en su deber sigan educando?
Aunque también hay luz entre tanta sombra. Un gran concurso de cata a ciegas llega a Menorca, mostrando que hay vida cultural más allá del monocultivo turístico. ¡Eso sí que nos anima! La comunidad se une y celebra la riqueza de nuestra tierra y nuestra gente.
Así que sí, la situación es complicada, pero no todo está perdido. Mientras haya voces dispuestas a alzarla y corazones latiendo por preservar nuestra cultura, siempre habrá esperanza. Y aunque algunos intenten desvirtuar nuestras raíces, recordemos que somos más fuertes juntos.