Las instalaciones fotovoltaicas en España han marcado un hito al desbancar a la energía eólica como la fuente de energía con mayor potencia instalada en el país. Según los registros de la Red Eléctrica de España (REE), las plantas solares de suelo han alcanzado una potencia de más de 32,043 MW, superando a la eólica, que actualmente posee 32,006 MW.
Un crecimiento acelerado de la energía solar
Este fenómeno se ha visto impulsado por un marcado incremento en el despliegue de instalaciones fotovoltaicas en los últimos tres años, donde la potencia instalada ha más que duplicado su capacidad, al pasar de 15,300 MW en 2021 a la cifra actual. Las energías solar y eólica continúan creciendo, pero la fotovoltaica está mostrando un despliegue más rápido y eficiente.
La eólica había sido la energía líder desde mediados de 2020, cuando superó las centrales de ciclo combinado que funcionan a gas. Sin embargo, el avance de la solar ha sido innegable. Actualmente, la combinación de la potencia fotovoltaica y eólica representa casi la mitad de la capacidad total instalada en el mercado eléctrico español, con ambas energías alcanzando una cuota del 24,9%.
Es importante mencionar que si se incorporara el autoconsumo a estas estadísticas, donde se contabilizan las plantas solares instaladas en viviendas y empresas, la energía solar aumentaría considerablemente su liderazgo, superando los 40,000 MW en total. Sin embargo, la normativa vigente no considera estas instalaciones como producción eléctrica, sino como un ahorro en la demanda energética.
El futuro de la energía fotovoltaica está respaldado por el reciente Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), que tiene como objetivo alcanzar una potencia de 76,300 MW para 2030, incluyendo el autoconsumo. Esto establece que las plantas solares deben superar los 57,000 MW para esa fecha, mientras que se proyecta que la eólica logrará 62,000 MW.
A pesar de este avance, es fundamental aclarar que tener la mayor potencia instalada no garantiza ser la fuente que más energía produce. Las energías renovables, al depender de condiciones ambientales, presentan una producción variable. Sin embargo, el crecimiento de la energía verde es evidente, acumulando más del 50% de la generación eléctrica total en España durante 2023 y 2024, superando a energías convencionales como la nuclear y de gas.
En resumen, el sorpasso de la energía solar sobre la eólica representa un cambio significativo en el panorama energético español, alineándose con la tendencia hacia un modelo más sostenible y menos dependiente de combustibles fósiles.