En la hermosa Finca Pública de Galatzó, ubicada en el corazón de Calvià, Mallorca, las buenas noticias no se han hecho esperar. Tras el nacimiento del primer ternero de raza mallorquina, ahora nos sorprenden con la llegada de 17 lechones de porc negre. ¡Vaya alegría para todos!
Este pequeño ternero es solo el comienzo, ya que otras vacas están en su camino hacia la maternidad. Y como si esto fuera poco, el Ayuntamiento ha decidido involucrar a los vecinos en la celebración: se ha lanzado una votación en redes sociales para que podamos elegir un nombre para nuestro nuevo amigo. Las opciones son Valent, Galatzito y Torró. ¿Cuál será el elegido?
Un impulso hacia la biodiversidad
La introducción de estas razas autóctonas no es casualidad; responde a una iniciativa del Ayuntamiento calvianer junto con la asociación Pagesos per la Terra. El objetivo es claro: fomentar un pastoreo sostenible que beneficie tanto a nuestras tradiciones como al medio ambiente. Con ello, buscamos mejorar la gestión forestal y contribuir a reducir el riesgo de incendios.
No solo eso, sino que Galatzó se está convirtiendo en un referente en la recuperación de fauna local. Además del ganadero tradicional, aquí también se alberga el Centro Oficial de Acogida de Tortuga Mora y se han liberado aves rapaces como el águila coabarrada.
Con 14 millones de metros cuadrados a nuestra disposición, esta finca no solo es vital para nuestra comunidad; cuenta con senderos señalizados y nuevos espacios culturales en camino. En definitiva, Galatzó es más que un pulmón verde: es un lugar donde tradición y naturaleza van de la mano.

