En un rincón de Mallorca, Ses Salines se encuentra en una encrucijada educativa. El Ayuntamiento ha decidido dar un salto adelante y comenzar las gestiones con la Consellería de Educación del Govern balear, liderado por Marga Prohens (PP), para implantar la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Esta no es solo una noticia más; es una respuesta a una demanda histórica de muchas familias que han soñado durante años con poder ofrecer a sus hijos esta etapa educativa sin tener que desplazarse.
Un compromiso hacia el futuro
El alcalde, Guillem Mas, lo tiene claro: “No podemos esperar a que las ratios sean ideales para pedir lo que necesitamos. Si lo hacemos, llegaremos cinco años tarde”. Es un mensaje directo que refleja la urgencia de actuar ante un problema que no puede esperar. Y aunque actualmente los números no acompañen para construir un nuevo centro educativo, desde el consistorio están trabajando con previsión. Sabemos que la población escolar crece cada año y eso no se puede ignorar.
Las proyecciones son optimistas; en aproximadamente cinco años podríamos ver materializada esta infraestructura tan necesaria. Para muchos padres y madres, esto significaría dejar atrás los largos viajes diarios fuera del municipio y poder conciliar mejor su vida laboral y familiar.
No hay duda de que este movimiento es vital para fortalecer el vínculo de los jóvenes con su entorno. Al final del día, ¿quién no quiere ver crecer a sus hijos en su propia comunidad? Con esta iniciativa, el Ayuntamiento reafirma su compromiso inquebrantable con la educación y el futuro brillante de los niños de Ses Salines y la Colonia de Sant Jordi.

