En un rincón de la Colònia de Sant Jordi, la situación se ha vuelto insostenible. El Ayuntamiento de Ses Salines ha alzado la voz, exigiendo a la Delegación del Gobierno que actúe de inmediato para retirar una decena de pateras que llevan meses acumulándose en el Punto Verde municipal. Estas embarcaciones no solo ocupan un espacio vital, sino que representan un problema serio para todos los vecinos.
La paciencia se agota
A lo largo del verano de 2025, estas pateras fueron trasladadas al Punto Verde con la esperanza de que alguien se hiciera cargo. Sin embargo, el tiempo ha pasado y la administración competente parece haber olvidado su responsabilidad. El alcalde Guillem Mas no puede ocultar su frustración: «No es aceptable que una administración local asuma responsabilidades que no le corresponden», asegura. Y tiene razón; ¿por qué deberían ser los ciudadanos quienes carguen con este problema?
Desde el consistorio han seguido todos los pasos necesarios para obtener respuestas: desde oficios oficiales hasta reiteraciones por escrito, pero todo ha caído en saco roto. Mientras tanto, esta acumulación está afectando la gestión diaria del Punto Verde, limitando su operatividad y generando un impacto visual negativo en la comunidad.
Mas enfatiza: «Pedimos respeto institucional y corresponsabilidad». No es justo que Ses Salines tenga que cargar con este lastre debido a las inacciones de otros niveles administrativos. Este es un grito claro: ¡necesitamos soluciones ya! La comunidad no puede seguir siendo un mero espectador ante una situación tan crítica.
Por último, el alcalde concluye con determinación: «Defenderé a mi pueblo ante esta indefensión. No permitiremos más problemas ajenos a nuestra localidad». Es hora de actuar y devolver al Punto Verde su verdadera función: servir a sus vecinos.

