En Alaró, un pequeño pueblo con encanto, el eco de las voces preocupadas resuena cada vez más fuerte. La comunidad se ha unido para exigir al gobierno español que no siga abandonando su patrimonio histórico, en este caso, el Castell. «Es propiedad del Estado y parece que lo han tirado a la basura», clama uno de los vecinos mientras pasea por los alrededores del monumento, que poco a poco se va desmoronando.
Este castillo no es solo una piedra sobre otra; representa nuestra historia y cultura. Y aquí estamos nosotros, los habitantes de Alaró, luchando porque quienes están en Madrid se acuerden de lo que tienen en sus manos. Si no reaccionan pronto, corremos el riesgo de perder algo irrecuperable. No podemos permitirlo.
El patrimonio en peligro
A medida que avanzan los días y las estaciones cambian, la preocupación crece entre nuestros vecinos. El Castell necesita atención urgente: reparaciones, limpieza y un plan real para conservarlo. Esto no es solo cuestión de estética; se trata de preservar nuestras raíces y lo que nos define como comunidad.
No podemos quedarnos con los brazos cruzados mientras vemos cómo nuestro legado cultural se desvanece. La iniciativa está clara: necesitamos respuestas y acción inmediata por parte del gobierno español. Desde Alaró alzamos la voz con fuerza; es hora de actuar antes de que sea demasiado tarde.