En un rincón de Mallorca, donde la brisa marina acaricia las calles y el sol se refleja en cada sonrisa, los pollencins han decidido hacer oír su voz. Esta vez, no es solo por el clima perfecto o las playas que todos anhelan. Es por una figura que ha marcado la historia de su comunidad: Xesca Ensenyat. La propuesta de declararla hija ilustre del municipio ha resonado con fuerza entre los vecinos, quienes consideran que su legado merece ser reconocido.
Una conexión emocional profunda
Xesca no es solo un nombre más; representa el compromiso y la dedicación hacia Pollensa. “Es nuestra obligación rendir homenaje a quienes han contribuido a forjar lo que somos”, comenta uno de los residentes, visiblemente emocionado. La idea de ver su nombre grabado en la historia local es algo que entusiasma a muchos.
A medida que avanza este movimiento popular, se sienten ecos de apoyo en cada rincón del pueblo. Los habitantes están decididos a llevar esta petición hasta donde haga falta, porque creen firmemente que reconocerla sería también valorar lo que significa ser parte de esta comunidad. ¿No es eso lo que al final buscamos? Un sentido de pertenencia y gratitud hacia aquellos que nos han guiado.