En los últimos días, Tirme ha querido tranquilizar a la población mostrando videos recientes de las instalaciones de Son Reus. Al parecer, las imágenes que han circulado por ahí y que han generado preocupación son más antiguas de lo que parece. La empresa asegura que el estado actual de los fosos donde se deposita la basura es más que aceptable.
Según estos clips, el pavimento está en buenas condiciones, y no hay razón para alarmarse. Aseguran también que el mantenimiento preventivo y correctivo es el adecuado, y destacan con orgullo que las instalaciones no están obsoletas, sino en perfecto funcionamiento. Hasta se ve a trabajadores realizando labores de limpieza en pleno proceso de descarga, lo cual debería dar algo de tranquilidad a quienes viven cerca.
Aclaraciones necesarias sobre la seguridad laboral
Tirme refuerza su argumento afirmando que no han recibido quejas recientes por parte de los empleados de Emaya sobre la situación actual. De hecho, aseguran que tanto sus servicios como los de Emaya están perfectamente coordinados cuando se trata del tema de prevención de riesgos laborales.
Por si fuera poco, explican que cada año, durante enero y febrero, aprovechan para realizar un mantenimiento preventivo en dos líneas de la planta. Esto puede llevar a una mayor acumulación temporal en los fosos, pero aseguran tenerlo todo bajo control con medidas preventivas adecuadas.
En cuanto a la seguridad laboral, tanto Tirme como Emaya están comprometidas al máximo. Hay protocolos establecidos sobre equipos de protección personal (EPI) y medidas preventivas para cuidar del bienestar del personal mientras trabajan en estas instalaciones. Emaya también recalca su compromiso con la salud y seguridad laboral.
Sin embargo, este tipo de noticias siempre despiertan dudas entre los vecinos. ¿De verdad estamos ante unas instalaciones seguras? Algunos aún tienen fresco el recuerdo reciente sobre intentos fallidos para traer basura desde Ibiza y Formentera. No me malinterpreten; la recogida selectiva debería ser nuestra prioridad máxima en lugar de poner en riesgo nuestra calidad del aire por intereses turísticos.

