En una calurosa mañana en Palma, los socialistas Pepe Martínez e Iago Negueruela se encontraron para hablar de un tema que preocupa a muchos: el acceso a viviendas protegidas. Este asunto ha vuelto a cobrar relevancia tras lo sucedido en Alicante, donde se reveló que las primeras VPOs en dos décadas fueron adjudicadas a familiares y allegados de cargos del PP. Una situación que deja mucho que desear y que podría repetirse aquí.
Preocupación por la falta de control
Negueruela no se anduvo con rodeos: “El alcalde Jaime Martínez ha entregado suelo público a promotores privados para construir viviendas con precios limitados, pero sin ningún tipo de supervisión sobre quién realmente se beneficiará.” Esta falta de control es alarmante; según él, “los promotores son los que deciden quién accede a estas viviendas”. ¿Y qué pasa con los requisitos? Pues nada, porque no hay ninguno. “No habrá verificación sobre las rentas ni condiciones”, advirtió, dejando claro que la gente que más lo necesita podría quedar excluida.
Recordando casos similares en otras regiones, Negueruela lanzó una crítica contundente: “Esto es algo serio. En Alicante ya hemos visto cómo acabaron esas casas en manos equivocadas; y Málaga tampoco se queda atrás, donde personas con salarios superiores a 4.000 euros lograron acceder a VPOs”. Es obvio que esto no está alineado con la realidad económica de muchas familias en Palma.
La situación es aún más inquietante si consideramos que el Ayuntamiento ha cedido terrenos durante 75 años a empresas privadas, generando beneficios millonarios mientras la población trabajadora sigue sin opciones reales para acceder a un hogar digno. “Esto no hace más que perpetuar la crisis habitacional y alejar aún más el sueño de formar una familia aquí”, lamentó Negueruela.
Por todo ello, desde el PSOE se exige acción: “Necesitamos control y transparencia. La Administración debe ser quien decida quién puede acceder a estas viviendas.” Es fundamental cambiar las normas actuales y garantizar un acceso real para quienes más lo necesitan. Porque al final del día, No podemos permitir que sean unos pocos los que decidan sobre el futuro habitacional de nuestra comunidad.

