Esta mañana, Neus Truyol, portavoz de Més per Palma, no ha podido ocultar su satisfacción al conocer que el Gobierno del Estado ha decidido incluir el monolito de Sa Feixina en el catálogo de elementos a retirar que glorifican la dictadura. Sin embargo, su alegría se ha visto empañada por un tema crucial: la casa del alcalde republicano Emili Darder, asesinando por el fascismo en 1937, sigue en manos del Ministerio de Defensa.
Una herida que no cicatriza
Truyol señala directamente al Gobierno y al Ministerio como responsables de mantener una situación que perpetúa esa herencia franquista. «Es una incoherencia grave», asegura. Porque los mismos motivos que justifican la eliminación de símbolos franquistas también obligan a reparar el expolio sufrido por las víctimas. Lo que sucedió con Darder no es solo historia; es una herida abierta. Y mientras el Estado siga sin devolver lo robado, esta herida seguirá sin cicatrizar.
Vicenç Vidal refuerza esta idea: «Los mismos argumentos que dieron pie a erigir monumentos para honrar a los asesinos son los que explican el expolio de la casa de Darder. Si hoy condenamos aquellos hechos, debemos actuar en consecuencia».
Por todo esto, Més per Palma exige la devolución inmediata de la propiedad a la ciudad y plantea convertirla en un espacio dedicado a la memoria democrática abierto para todos. Truyol es clara: «Si se reconoce que no se pueden mantener monumentos que glorifican una dictadura asesina, tampoco se puede seguir apropiándose de bienes robados a sus víctimas. La casa de Darder debe volver al pueblo; es un tema de dignidad y justicia».
A pesar de tener una placa conmemorativa desde 2013, el edificio situado en la calle Antoni Planas i Franch sigue sin ser usado por ciudadanos ni ha habido reconocimiento digno hacia Emili Darder. Y aunque han pasado más de diez años desde entonces, el proceso para cederla aún está estancado. Vidal denuncia: «Hace años que pedimos respuestas y acciones concretas; el silencio es lo habitual». Por eso advierte: «Vamos a seguir presionando hasta conseguir restituir la casa».

