Imagina un sendero que ha sido testigo de miles de pasos a lo largo de más de 200 años. Un camino que ha unido a generaciones, donde la comunidad se encontraba para ir a comprar pan o visitar al médico. Este es el Comellar d’en Tafarrell en Gènova, un lugar que ahora se encuentra bloqueado por la decisión de un propietario local. «La excusa que pone es que paso con un caballo», dice uno de los vecinos afectados, quien no puede contener su indignación. Y es que, ¿cómo puede alguien cerrar un acceso vital para todos?
Una lucha comunitaria por la historia
Los residentes están alzando la voz contra esta injusticia y han organizado una concentración para visibilizar su malestar. No es solo una cuestión de comodidad; este camino es parte del tejido social y cultural del pueblo. Han intentado mediar con el Ajuntament de Palma, apoyados por la Associació Son Quint-Parc Natural de Ponent, pero hasta ahora, sus esfuerzos han caído en saco roto.
Con más de 870 firmas en una petición en Change.org, los vecinos hacen un llamado a todos aquellos que valoran nuestros caminos históricos: «No podemos permitir que decisiones individuales borren lo que ha sido compartido durante tantos años». Su mensaje resuena fuerte: es hora de actuar y reclamar el derecho a recorrer lo nuestro. Instan al Ayuntamiento a reconocer el carácter público e histórico del camino y facilitan la comunicación para encontrar una solución.
El tiempo pasa y ellos siguen esperando respuestas. Pero no se rendirán; saben que este camino representa mucho más que tierra y piedra: simboliza sus raíces, su identidad compartida y los vínculos comunitarios.

