En un giro emocionante para aquellos que han estado luchando durante años, la asociación Memoria de Mallorca ha recibido una gran noticia. El monumento de sa Feixina, ese recordatorio incómodo del franquismo en plena Palma, ha sido finalmente catalogado como un símbolo contrario a la memoria democrática. Esto no es solo un triunfo simbólico; es el resultado de una larga batalla por parte de quienes se niegan a olvidar y que han clamado por su retirada del espacio público.
Como bien dice la presidenta de la asociación, Maria Antònia Oliver, este reconocimiento nacional supone un paso adelante fundamental. Pero no se detienen aquí: si el PP y Vox intentan frenar su derribo nuevamente, están listos para abrir una nueva vía judicial. “No vamos a dejar que tiren nuestra lucha a la basura”, afirman con determinación.
Luchas y victorias compartidas
A pesar de haber perdido una batalla judicial anterior, donde el Consell de Mallorca y el Ajuntament protegieron este monumento como bien catalogado, la lucha sigue viva. La asociación tuvo que recurrir al crowdfunding para cubrir los gastos del proceso legal y en menos de 24 horas recaudaron más de 3.000 euros. Esto muestra no solo su compromiso sino también cómo la comunidad apoya esta causa tan justa.
No obstante, Memoria de Mallorca también mira hacia adelante: exigen que otros lugares emblemáticos como el Fortín de Illetes y el Muro de la Memòria sean reconocidos como Lugares de Memoria. “Necesitamos proteger estos espacios vitales”, dicen con fervor.
Sin embargo, hay preocupaciones palpables sobre posibles retrocesos en las políticas relacionadas con la memoria histórica. Tras los recientes cambios impulsados por PP y Vox en Baleares, plantean dudas sobre cómo se gestionarán documentos importantes o restos humanos no identificados. “Es crucial establecer canales directos con el Consejo Estatal para evitar riesgos”, insisten desde Memoria.
A medida que avanza esta historia llena de pasiones encontradas y reivindicaciones necesarias, queda claro que los ecos del pasado siguen resonando fuerte en nuestras vidas actuales. En este camino hacia la justicia y reparación, cada pequeño logro cuenta.”

