Hoy, durante el pleno, el regidor de turismo, cultura y deportes, Javier Bonet, no se ha andado con rodeos. Con un firme tono, ha declarado que «puede enseñarles 40 páginas de diferentes informes de bomberos y seguridad» que demuestran que «hay un riesgo real y de muerte para todas las personas que viven ahí». Sus palabras resuenan como un llamado urgente a la acción.
La irresponsabilidad de algunos partidos
Bonet también ha criticado a ciertos partidos presentes en la sala por hacer todo lo contrario a lo que deberían. Les acusa de alentar a la gente a permanecer en un lugar tan peligroso. ¡Irresponsable, sin duda! En su intervención, leyó fragmentos escalofriantes del informe donde se menciona que estamos hablando de un edificio con partes estructurales rotas; caminar dentro es como jugar a la ruleta rusa.
Miquel Ángel Contreras, del partido Més, apuntó directamente al Partido Popular, diciendo que su patrón es desalojo seguido de improvisación. Como bien explicó: «Primero desaloja y luego improvisa», refiriéndose a situaciones previas como Son Bordoy. Y añade con preocupación: «Durante tres años no han hecho nada». La situación es alarmante: más de 200 personas están atrapadas en este círculo vicioso.
Contreras propone una solución inmediata: habilitar un polideportivo como refugio temporal para estas personas vulnerables. Sin embargo, parece que Bonet prefiere mantenerlos allí esperando una solución del Obispado o APB. Estas personas no están en la cárcel por elección; están atrapadas por una emergencia habitacional brutal que azota Palma. La falta de opciones asequibles está obligando a muchos a vivir en condiciones indignas.
El problema podría mejorar si se regularan los precios de la vivienda. Pero eso es algo que el Partido Popular se niega rotundamente a hacer. Así estamos; mientras las promesas quedan en palabras vacías, miles luchan por encontrar un hogar digno.

