La Semana Santa de Palma, un evento que siempre nos toca el corazón, se vivirá entre el 26 de marzo y el 5 de abril de 2026. Las calles del casco antiguo se llenarán de vida con una serie de procesiones que no solo conmemoran la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, sino que también celebran una tradición que cada año atrae a más fieles y curiosos. Desde los primeros pasos hasta la última vela apagada, esta es una experiencia que invita a todos a sumergirse en lo más profundo de nuestra cultura.
Un Inicio Cargado de Sentimientos
Todas las miradas estarán puestas el 26 de marzo a las 19.00 horas, cuando la Procesión dels Estendards salga desde la iglesia de Sant Felip Neri. Imagina cómo esas calles d’en Vilanova cobrarán vida mientras marchan miles de cofrades en un desfile lleno de emoción. Será un momento para recordar, donde la Catedral-Basílica de Santa Maria será testigo del inicio oficial de esta maravillosa semana.
No podemos olvidar el domingo 29 de marzo. A las 18.00 horas, la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén desde Sant Jaume nos recordará cómo fue recibido por su pueblo. Con cada paso, reviviremos esa acogida tan emblemática mientras recorremos plazas como la del Rei Joan Carles I o el Passeig del Born.
A medida que avanza la semana, las procesiones se multiplican. El 30 de marzo, cuatro desfiles tomarán diferentes rutas por la ciudad, destacando la procesión del Sant Crist dels Boters desde Sant Joan de Malta y otra dedicada a Nostra Senyora de l’Esperança i la Pau desde Sant Francesc, llenando nuestras calles con fe y devoción.
Sigue avanzando hasta llegar al 1 de abril, donde se sentirá un aire especial con procesos como el Camí de Getsemaní y Nuestro Padre Jesús de la Humildad; cada uno con su propia historia pero todos unidos por una misma fe.
Cierra esta experiencia inolvidable el 3 de abril, cuando tras recorrer diversas calles, culminaremos con solemnidad en Nostra Senyora dels Socors durante el Sant Enterrament. Ese será nuestro momento para reflexionar sobre todo lo vivido en estos días intensos.
No hay duda: cada año, Palma renueva su compromiso con estas tradiciones arraigadas en nuestros corazones. ¡Nos vemos en las calles!

