En el corazón de Palma, el nuevo conseller de Seguridad Ciudadana, Llorenç Bauzá, se enfrenta a un desafío que no puede ignorar. La Policía Local está furiosa; llevan tiempo esperando ese prometido Plan de Ordenación que parece haberse convertido en un espejismo. «La palabra del alcalde está en entredicho», claman los sindicatos, señalando que un simple despacho técnico está frenando las mejoras que tanto merecen. Un panorama nada alentador.
¿Podrá cumplir con lo prometido?
Bauzá hizo su aparición este jueves en la Comisión de Servicios a la Ciudadanía, invitado por el grupo municipal de Vox. Durante su intervención, trató de ofrecer algo de luz al afirmar que han mantenido reuniones con varios sindicatos para intentar alcanzar un acuerdo. Pero ¿será suficiente? El regidor quiere «ofrecer una mejora» y desbloquear esta tensa situación dentro del cuerpo policial. Sin embargo, los sindicatos ya han anunciado una gran movilización para el 26 de marzo, lo que deja claro que las palabras aún no son suficientes.
El concejal socialista Francisco Ducrós fue directo al grano: «Aquí ha habido un engaño o una manipulación». Acusó al equipo de gobierno de incumplir promesas e insinuó que podría haber incompetencia detrás de todo esto. No es fácil escuchar críticas tan duras entre compañeros, pero parece necesario poner las cartas sobre la mesa.
Por si fuera poco, Bauzá también se refirió a un acto pendiente para desagraviar a aquellos policías locales absueltos del caso Cursach. Se avecinan disculpas formales por un proceso complicado y farragoso; ahora solo queda esperar a que lleguen las medallas para poder llevarlo a cabo este mismo año. En medio de tanto revuelo político y tensiones internas, la esperanza sigue siendo ver cómo se materializan todas estas promesas.

