En la calidez del debate político, el PSIB-PSOE ha decidido alzar la voz en el Pleno de marzo del Ajuntament de Palma. El tema candente: la activación de esos esperados viales cívicos que suman 60 kilómetros, uniendo el camino Salard con el hospital de Son Llàtzer y enlazando Son Ferriol con se Hostalot. Proyectos que fueron prometidos hace casi tres años y que hoy parecen estar olvidados en algún rincón oscuro, como si nunca hubieran existido.
Amanda Fernández, secretaria general de la Federación Socialista de Mallorca, junto a Iago Negueruela, secretario general de la Agrupación Socialista de Palma, no han dudado en exigir al alcalde y al Consell que presenten este proyecto en un plazo máximo de tres meses. «Es fundamental conectar barrios y hacer accesibles nuestras calles. Necesitamos viales cívicos que ofrezcan conexiones más amables y seguras», destaca Fernández con firmeza.
La frustración ante las promesas incumplidas
Negueruela también se muestra contundente: «La gente debería poder moverse libremente por diferentes vías. Esto contribuiría a una movilidad más equilibrada y justa. Sin embargo, parece que el Ayuntamiento ha decidido poner fin a este camino aquí: termina en una rotonda, en un polígono sin sentido alguno». Y así, la crítica se intensifica: «El alcalde Martínez necesita sentarse con Galmés y comenzar a trabajar. Tres años prometiendo sin mover un solo kilómetro más hacia una conexión pacífica son inaceptables».
Desde su agrupación insisten en que estos viales cívicos son esenciales para mejorar la comunicación entre barrios donde actualmente solo se puede llegar en coche. Al llevar adelante este proyecto, tendríamos una alternativa sostenible gracias a carriles bici y espacios para peatones que permitan moverse con libertad tanto en dos ruedas como a pie.

