Esta mañana, el aire estaba cargado de solemnidad en Palma. Representantes del Ajuntament y del Govern se reunieron para guardar un minuto de silencio en honor a las víctimas del terrorismo, con motivo del Día Europeo de la Memoria. Este día no es solo una fecha más; fue establecido por el Parlamento Europeo tras los trágicos atentados del 11 de marzo de 2004, un suceso que marcó a España y dejó una huella imborrable en nuestras memorias.
Recordando lo irrecuperable
Con lágrimas en los ojos y la emoción a flor de piel, todos aquellos presentes recordaron cómo ese fatídico día se cobró la vida de 193 personas, mientras que más de 2.000 resultaron heridas. La historia nos dice que estos actos tan crueles son injustificables. El silencio que siguió fue un grito ensordecedor contra la barbarie. En esos momentos, más que nunca, nos damos cuenta de lo importante que es recordar para no olvidar.

