En las puertas de Sa Presó, un lugar que guarda historias y sufrimientos, la Federació d’Associacions de Veïns de Palma y la Associació de Veïns Cas Capiscol han alzado su voz. Con una preocupación palpable por el futuro de los residentes de esta antigua prisión, se preguntan con indignación: “¿por qué primero se plantea el desalojo y luego se busca una solución?”. Y es que detrás de cada palabra hay un eco de desesperación ante lo que consideran un claro fomento de discursos xenófobos y marginación.
Una irresponsabilidad que no podemos aceptar
Las entidades vecinales no se quedan calladas. Se atreven a calificar como irresponsable esta iniciativa del Ajuntament. “¿Se espera realmente que organizaciones sociales asuman lo que deberían hacer las instituciones con sus recursos?”, cuestionan. La impotencia crece al pensar en la intervención policial como única respuesta a un problema social complejo, marcado por la pobreza y la exclusión. ¿Qué puede resolver la policía donde debería haber políticas efectivas?
Aunque reclaman a gritos soluciones sociales, sus palabras caen en el vacío: “En la última movilización por seguridad, todos coincidimos: solo políticas sociales pueden traer verdadera seguridad tanto para quienes viven dentro como fuera”, enfatizan. Pero las respuestas brillan por su ausencia.
No obstante, recalcan algo crucial: “la antigua prisión no es un hogar digno”, pero expulsar hacia la nada es aún más cruel. Exigen alternativas antes de cualquier desalojo; esta frivolidad institucional no tiene cabida aquí. La inseguridad generada solo avivará el fuego del conflicto y alimentará esos discursos xenófobos.
Més per Palma también se une a este clamor, denunciando el caos bajo el gobierno del PP en cuanto al desalojo de este espacio donde habitan más de 200 personas en condiciones infrahumanas. Critican cómo se ha anunciado este desalojo sin garantizar primero una alternativa digna en una ciudad ahogada por una emergencia habitacional cada vez más alarmante. Es un reflejo claro de falta de planificación y gestión incapaz.

