La historia comienza en el Ajuntament de Palma, donde se ha encendido la alarma. El Consistorio ha decidido dar un paso atrás y poner bajo la lupa las bases de diversas subvenciones municipales, todo ello a raíz de un requerimiento por parte de la Sindicatura de Cuentas de Baleares. Estas ayudas, que fueron concedidas en 2022 durante la anterior legislatura, ahora están en el punto de mira.
Las líneas afectadas incluyen las subvenciones deportivas, así como aquellas destinadas a las asociaciones vecinales y actividades educativas. ¿La razón? Asegurar que los futuros apoyos cumplan con todos los estándares técnicos y legales necesarios. En un comunicado, el Ayuntamiento ha dejado claro que no quieren dejar nada al azar: “Es esencial que todos los apartados estén bien definidos para evitar problemas similares a los del pasado”, han afirmado.
Un retraso necesario pero comprensible
A pesar del revuelo, el Consistorio asegura que este proceso no afectará a la cantidad destinada para las subvenciones deportivas del Institut Municipal de l’Esport (IME) para la temporada 2024/25. Aunque sí habrá un pequeño retraso en su publicación definitiva, lo importante es que el dinero estará ahí cuando se necesite.
Sin embargo, para otros tipos de ayudas, como las dirigidas a asociaciones vecinales y actividades educativas para el curso 2025/26, se suspenderán temporalmente. Las cantidades previstas para 2026 quedan congeladas ya que lo correspondiente al ejercicio anterior ya fue abonado. Es una situación incómoda pero necesaria mientras se lleva a cabo este proceso de fiscalización.
Desde Cort no esconden su descontento ante los problemas detectados en convocatorias pasadas. “Nuestro compromiso es claro: queremos garantizar una gestión rigurosa y transparente”, afirman decididos a evitar futuros tropiezos. Por ahora, trabajan arduamente para retomar estas convocatorias cuanto antes y asegurar tanto a las entidades beneficiarias como a ellos mismos una seguridad jurídica plena.

