Este lunes, a última hora de la tarde, el Ajuntament de Palma tomó la decisión de cerrar parcialmente la escalera que lleva al mirador de la majestuosa Catedral de Mallorca. ¿La razón? Un pequeño desplazamiento en los estribos laterales de la escalinata ha hecho sonar las alarmas, obligando a los responsables a actuar rápidamente para garantizar la seguridad.
Trabajos urgentes para asegurar la estructura
Según fuentes del Consistorio, ambos estribos tienen unos pequeños rellanos y cubículos en su interior que ahora necesitan un refuerzo urgente. Los bomberos de Palma ya están en faena, apuntalando uno de los laterales –el izquierdo si miramos hacia el mar– para asegurarse de que todo esté bajo control. Es importante señalar que esta intervención afecta únicamente a este tramo particular, un añadido constructivo que data de los años 50, mientras que el resto del entorno se mantiene intacto.
A pesar del cierre temporal, han habilitado un pasillo amplio en la escalera, con aproximadamente dos metros de ancho. Esto permite que los peatones puedan seguir transitando sin problemas mientras se llevan a cabo las obras. Por supuesto, todo esto está sujeto a un informe técnico detallado que definirá qué acciones son necesarias para reparar adecuadamente esta parte tan emblemática.

