Encontrar aparcamiento en Palma no es solo un dolor de cabeza en el centro, ¡no! También se siente en los polígonos industriales. Ayer, 14 empresas de la calle 16 de julio, en Son Castelló, alzaron la voz para denunciar una situación insostenible: el 70% del aparcamiento público está copado por los coches de un concesionario. Esto está causando auténticos estragos entre quienes trabajan allí.
La angustia se siente en cada rincón. Uno de los afectados lo expresó con claridad: «Tengo que cumplir mi horario y no puedo llegar a tiempo por estar buscando un parking. O tengo que salir 45 minutos antes de casa pensando que cuando llegue no encontraré dónde aparcar». Así, más de 56 plazas están ocupadas, lo que impide que otros trabajadores puedan aparcar cerca de sus trabajos.
Una batalla diaria por un hueco
Día tras día, muchos se ven forzados a estacionar donde pueden, arriesgándose a una multa o a tener que caminar grandes distancias hasta su puesto. Algunos han llamado incluso a la Policía Local para poner fin a esta situación; aunque han multado a algunos coches mal estacionados, el problema persiste. Circular por esa zona industrial se ha convertido en una odisea: camiones entrando y saliendo, furgonetas cargando y descargando… Y ahora sumamos los coches de aquellos que tienen que hacer malabares para poder trabajar.
En este polígono hay un buen número de empresas y miles de trabajadores acuden diariamente, además del flujo constante del Polideportivo Príncipes de España. Los empleados coinciden en que «si estas plazas no estuvieran ocupadas por este negocio, el párking sería más que suficiente para todos nosotros». Sin embargo, aquí estamos, atrapados en esta penosa realidad donde parece que las prioridades se han ido al traste.

