En el corazón de la Plaça de Santa Eulàlia, un lugar que siempre ha sido un punto de encuentro en Palma, algo emocionante está ocurriendo. El emblemático Café Moderno ha experimentado una transformación notable, y todo gracias a la visión creativa de Rubén Díaz, un fotógrafo local que ha decidido llevar su arte a las paredes del café.
Las imágenes que ahora adornan esas paredes son mucho más que simples fotografías; son retratos de nuestra ciudad en todas sus estaciones. Desde los encantadores rincones del casco antiguo hasta la majestuosa Catedral de Mallorca, cada instantánea cuenta una historia. Pero lo mejor es que estas obras están disponibles para quienes quieran llevárselas a casa. Rubén, junto con Xisco Sánchez, el actual encargado del café, y su esposa Carol, han unido fuerzas para hacer posible esta maravillosa iniciativa.
Un rincón solidario en Palma
Este proyecto no solo tiene un fin estético; también busca apoyar a aquellos que enfrentan dificultades en nuestras calles. La colaboración entre Rubén y el colectivo Alma, del cual él es líder, se centra en ayudar a personas sin hogar. “El Café Moderno se ha convertido en nuestro santuario”, asegura Rubén. Este lugar no solo ofrece café, sino también amistad y apoyo a quienes más lo necesitan.
La comunidad ya ha comenzado a responder. “Mucha gente se ha mostrado interesada por las fotos”, dice Xisco mientras mira alrededor del local lleno de clientes entusiasmados por la novedad. “Es una idea que surgió aquí mismo”, añade con orgullo al recordar cómo la decoración cambió gracias a su propuesta.
¿Y qué hay sobre las futuras exposiciones? Rubén menciona con entusiasmo: “La idea es cambiar las fotos según las temporadas”. Sin duda alguna, este nuevo aire fresco al Café Moderno no solo embellece el espacio, sino que también fomenta un sentido de comunidad y solidaridad entre todos nosotros. Así que si pasas por allí y te interesa alguna foto, ¡no dudes en hablar con Xisco! Puede ser el comienzo de algo muy especial.

