Imagina que paseas por el Passeig Marítim y te topas con el nuevo bar Pesquero, un lugar que no solo promete buenos tragos, sino que además, tiene una historia detrás. Este espacio ha sido diseñado por los arquitectos Jordi Herrero y Eduardo García Acuña, quienes han querido rendir homenaje a esos antiguos astilleros donde los barcos cobraban vida. «Nos inspiramos en los cascos de barcos en construcción», cuentan entusiasmados.
Bajo una impresionante pérgola que imita el armazón de las embarcaciones, el bar se abre al mar y a la ciudad. «Las terrazas son amplias y necesitábamos dar sombra durante todo el año», explican. Y es que, ¿quién no quiere disfrutar del buen tiempo sin achicharrarse bajo el sol? Esta estructura no solo es funcional; también aporta un encanto visual al lugar.
Cocina ampliada y vistas inigualables
En su interior, la mezcla de materiales como madera y zonas verdes crean un ambiente acogedor y fresco. El pavimento, organizado con elegantes recuadros de mármol de Binissalem, recuerda a las redes del puerto de Palma. Pero eso no es todo: la cocina del restaurante también se verá beneficiada con una ampliación que promete deleitar a los comensales.
Por la noche, cuando las luces iluminan la pérgola, esta se transforma en una obra de arte visible tanto desde tierra como desde el mar, sin caer en lo invasivo. Es así como este nuevo espacio busca convertirse en un referente iconográfico para todos los visitantes.
No podemos olvidar mencionar que este nuevo proyecto llega tras más de tres décadas bajo la gestión de Llorenç Rus. Ahora, será Coliving Puigd’Alaró quien tome las riendas durante 16 años con una inversión total que asciende a 2.900.000 euros. Una apuesta fuerte por revitalizar un rincón tan querido por todos nosotros.

