Desde que a finales de 2019 las antiguas galerías comerciales de la Plaça Major cerraron sus puertas, el bullicio y la vida que una vez caracterizaron este emblemático lugar se han desvanecido en un inquietante silencio. Con solo un local abierto, una barbería que resiste como puede entre vallas y restricciones, estos pasillos parecen haber sido olvidados por el tiempo.
Los clientes que aún acuden a la barbería de Vladimir Pérez, el único rayo de luz en medio de tanta penumbra, son escasos. Gracias a las citas por Internet y a las redes sociales, su negocio sobrevive incluso a los estragos de la pandemia. Pero más allá de esas sillas ocupadas, solo quedan los usuarios del aparcamiento subterráneo: residentes y turistas que se aventuran en verano a cruzar este espacio casi fantasma.
A la espera de un nuevo amanecer
A pesar de que ya se ha presentado un proyecto prometedor liderado por los arquitectos Toni Barceló y Sergi Carulla, la incertidumbre persiste. Los propietarios de los locales esperan ansiosos noticias del Ajuntament, pues están en juego dos opciones: comprar o expropiar para dar vida nuevamente a lo que fue un vibrante centro comercial.
La propuesta ganadora plantea transformaciones radicales. Imagínate una fachada luminosa, ascensores y rampas que faciliten el acceso. Un nuevo anfiteatro al aire libre donde puedan celebrarse conciertos y eventos culturales… ¿No suena genial? Sin embargo, mientras todo esto se planea sobre papel, aquí abajo reina el silencio. Las galerías solían albergar una variedad impresionante de negocios: desde supermercados hasta tiendas de ropa, juguetes y pequeños electrodomésticos. Pero ese bullicio se apagó hace años.
Palmear no es suficiente, necesitamos acción ya. La Plaça Major ve pasar miles de personas cada día bajo su sol radiante; sería ideal que también pudieran disfrutar del renacer cultural y comercial del espacio subterráneo. Queda esperar hasta finales del año para vislumbrar si finalmente comenzarán las obras tan anheladas y si así podremos despedirnos del eco vacío que hoy envuelve estas galerías.

