El ambiente en Palma se calienta, y no solo por el sol que baña sus calles. Este viernes, un grupo de sindicalistas decidió hacer sentir su descontento con el retraso del Plan de Ordenación de la Policía Local. Y lo hicieron de una manera contundente: dándole la espalda al alcalde Jaime Martínez durante un acto oficial.
Un acto cargado de tensión
La ocasión era la presentación del Plan de Formación del Ayuntamiento para este año, pero los verdaderos protagonistas fueron los representantes de los sindicatos CSIF, UGT, CC OO y SPPME. Ellos esperaban poder hablar con el alcalde y preguntarle sobre el ansiado plan. Sin embargo, según cuentan, al verlos en la puerta principal del centro PalmaActiva, Martínez optó por salir por una puerta trasera como si intentara esconderse.
“Nos parece vergonzoso que desde el actual equipo de gobierno se evite cualquier contacto con nosotros”, comentaron los sindicalistas. “No somos terroristas; solo buscamos respuestas”. Y es que cuando uno intenta dialogar y se encuentra con muros, la frustración crece. Durante su discurso, algunos delegados no pudieron contenerse y decidieron levantarse para mostrar su desacuerdo dándole la espalda al alcalde.
La reacción fue inmediata; un aire tenso recorrió la sala mientras Martínez continuaba su intervención sin siquiera mencionar la protesta. Al final del evento, los sindicalistas abandonaron el salón dejando claro que no están dispuestos a ser ignorados: “Estamos empezando a hacernos presentes en la vida política de nuestro alcalde”, afirmaron con firmeza.
Los sindicatos han dejado claro que no van a callar: “Con la seguridad no se juega”, insistieron. Y así concluyeron su comunicado conjunto: “Solo unidos conseguiremos nuestros objetivos”. La lucha sigue y las voces empiezan a hacerse oír.

