En el corazón de Palma, el alcalde Jaime Martínez ha lanzado una cifra que nos debería hacer reflexionar: «El 60% de los chabolistas del Parc de Ses Vies son personas en situación irregular». Una afirmación contundente que resuena en nuestra comunidad, pero que también deja muchas preguntas en el aire. ¿Cuántas personas hay realmente viviendo allí? Es un misterio al que las autoridades aún no han dado respuesta.
Durante la presentación del nuevo Jardín Botánico de Palma, Martínez y el presidente del Consejo de Mallorca, Llorenç Galmés, formalizaron la cesión gratuita de terrenos para este ambicioso proyecto. Este jardín no solo promete embellecer la ciudad; se plantea como un espacio científico lleno de auditorio, herbario y oficinas. Sin embargo, surge la inquietud sobre lo que pasará con aquellos que ya habitan estas zonas.
Un futuro incierto para los más vulnerables
Cuando se le preguntó al alcalde sobre el destino de las personas que viven en esta área degradada, su respuesta fue clara: «Aproximadamente el 60% están aquí de manera irregular». Martínez apuntó a las políticas migratorias del Gobierno español como parte del problema. Un llamado a la acción urgente para mejorar la situación de quienes se encuentran marginados.
Este proyecto se presenta como una oportunidad para regenerar espacios olvidados y ofrecer un pulmón verde a la ciudad. Pero no podemos perder de vista a quienes están atrapados en esta espiral de abandono. La transformación urbana debe incluir también a los más vulnerables. No podemos tirar a la basura las vidas humanas mientras construimos jardines botánicos “de referencia internacional”. Es hora de actuar con responsabilidad y empatía hacia todos los ciudadanos.

